Estamos locos, …o ¿qué?

 

Ayer tenía un cumpleaños. Para no llegar como mi mal fario siempre indica, o sea tarde; me fui con tiempo para pasarme a comprar un libro para mí, y un regalo más o menos en condiciones, antes de ir al comentado cumpleaños. Acabé estas 2 tareas pronto, tanto que decidí que la mejor opción era mover el coche del parking de donde lo tenía para ir a otro más cercano a donde se celebraba el cumple.

 

En mi lucha por llegar en esa marea de coches, tuve que al final buscar un parking, y busca que te busca cada vez me fui más lejos, hasta que al final viniendo del parking de la plaza de las descalzas –completo, como no-, tome la calle arenal y ¡bum! metí el coche en un agujero típico para árboles, sin señalizar y mal puesto de la calle Arenal, y me reventé una rueda de mi coche.

 

Mientras la trataba de cambiar, y solventaba algún que otro problemilla imprevisto (no tenia presión suficiente la rueda de “bicicleta” de repuesto) pude comprobar que hay gente pa tó: Desde el hijo de puta que se ríe, el friki de turno, hasta la gente maja que sin conocerte ni dudar un instante trata de ayudarte, ya sea con la rueda o para hacer fotos y mandártelas por mail para denunciarlo por no estar señalizado.

 

Y heme aquí, que teniendo que levantarme temprano al día siguiente, no habiendo encontrado parking, y yendo con una rueda de repuesto de no más de 80km/h, decidí irme. Entonces debe ser que Dios se acordó de mí, abrió el cielo y me echó una mano. Y voilá, poco después e iniciando el camino a casa vi un parking… libre.

 

Así que cambié de plan, decidí aparcar el coche, y pasarme por el cumpleaños, al menos para darle mi regalo y estar un ratito. Un ratito, …que se alargó y aunque no bebí nada (de alcohol se entiende) llegué con mi coche de pedales a casa a las 5:30, teniendo que levantarme a las 6:45.

 

Y es que, este domingo 1 de Junio, tenía una carrera, de esas que se denominan populares.

 

Claro, al levantarme e ir al punto de unión al resto del grupo, mi cabeza y cuerpo me decían: ¿Quién me manda levantarme a esta hora?, si ni siquiera las calles están puestas. Ya con ellos, cuando llegábamos al sitio de la carrera (10 Km. por el centro de Madrid), nos dimos cuenta de que no, que no somos los únicos, que como se puede ver últimamente por parques y jardines por doquier, una pasión se adueñado de la gente: La pasión por correr, por ese momento de libertad, de participar en eventos de este tipo, compartirlos con otra gente -desconocidos en general-, por mejorar tus marcas, y por progresar en algo tan sencillo… como correr.

 

Así que ahí me planté con el resto de la gente, y ni corto ni perezoso una vez se dió el pistoletazo de salida, todo el cansancio y molestia se me olvidó a golpe de zapatilla. Hasta el éxtasis final, de llegar a la meta, y una vez allí mientras las endorfinas segregadas recompensaban mi esfuerzo, ya era tiempo de recoger los regalos que en estos saraos dan, de compartir las experiencias con el resto del grupo, o de ver a Martín Fiz (campeón del Mundo y de Europa de maratón) quedar subcampeón del evento.

 

Y es ahí, cuando de nuevo piensas que todo ha merecido la pena, y que cuando y donde es la próxima.

 

Ahh? Por cierto, ¿el tiempo en la carrera? 45’ 44”

 

Jose Antonio Rodríguez Clemente

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Estamos locos, …o ¿qué?

  1. Arantxa dijo:

    Hola,
    veo que sigues en forma y en Madrid.
    Un besazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s